Cuidados

La lana es una fibra noble y resistente que, con los cuidados adecuados, acompaña el paso del tiempo conservando su belleza y sus cualidades naturales.

En muchos casos no necesita lavados frecuentes. Ventilar la prenda al aire libre suele ser suficiente para recuperar su frescura.

Cuando sea necesario, se recomienda lavarla a mano con agua templada y jabón suave, evitando frotar o retorcer las fibras. Secar siempre en posición horizontal y a la sombra.

También puede optarse por limpieza en seco.

Pilling de la Lana

Con el uso pueden aparecer pequeñas bolitas en la superficie de la lana. Es un proceso natural propio de las fibras y no afecta la calidad ni la durabilidad de la pieza.

Pueden retirarse suavemente con la mano o con un quitapelusas adecuado.